Para actuar ante la ola de violencia, el jefe de Policía de Santa Fe autorizó a los efectivos de la provincia a portar sus armas listas para disparar. A través de la resolución 001/2020, Víctor Sarnaglia dejó sin efecto una moción de 1998 que prohibía a los policías llevar un cartucho en la recámara. De acuerdo con el documento, la decisión obedece a las "situaciones de inseguridad reinante y violencia inusitada" en todo el territorio provincial y tiene por objetivo salvaguardar a la población santafesina. Por ese motivo, habilita al personal a "dilucidar la posibilidad de poseer cartucho 'en recámara'". Sarnaglia explicó que la medida "deja sin efecto una prohibición administrativa que era contraria a la ley y que era injusta". En este sentido, argumentó que mientras un ciudadano común con autorización de portación de arma tiene derecho a tener un cartucho en la recámara -al igual que un vigilador de una empresa de seguridad-, los policías "eran los únicos que que tenían prohibido hacerlo".